Qué supondrá la crisis de suministros en 2022

2022 se presenta como un año para introducir soluciones que atenúen la crisis de suministros que se vive desde hace meses

La crisis logística que se atraviesa desde hace ya varios meses tuvo su origen en 2020, cuando se produjo el confinamiento domiciliario provocado por la COVID-19. La paralización de toda actividad comercial durante los meses que duró, y la posterior y brusca reactivación de la demanda, provocaron una alteración en los niveles comerciales.

La tormenta perfecta que se derivó de esta situación anómala en el mercado es lo que ha dado lugar a la crisis de suministros ante la escasez de productos y las dificultades para transportarlos.

Cambios que implicará la crisis de suministros

La globalización ha provocado grandes beneficios en todos los ámbitos sociales: mayores posibilidades de educación y trabajo, nuevos mercados económicos a los que expandirse, países más competitivos para fabricar, etc.

Con ello, se ha creado una interdependencia mundial entre muchos países. En el aspecto productivo y logístico, esta cesión de autonomía ha provocado que el impacto de la pandemia en otros territorios haya desembocado en retrasos, roturas de stock y, en definitiva, la actual crisis de suministros que atraviesa el mundo.

Relocalización

Ante la gran dependencia en otros países, uno de los cambios que se esperan para 2022 es la relocalización de las actividades productivas. Es necesario recuperar cierta autonomía que permita mantener el funcionamiento de las cadenas logísticas y de suministro independientemente de las características y acciones de otros territorios.

Se trata de una medida a medio y largo plazo, ya que implica un cambio de modelo y de enfoque que traiga consigo una cadena más corta y con menos intermediarios. Cuantos menos eslabones haya, más difícil será que las redes empresariales se rompan.

Además, implica volver a la producción de proximidad. De esta forma, las materias primas, la mano de obra y las instalaciones se encontrarán en entornos cercanos, por lo que los cuellos de botella en puertos y aeropuertos no supondrán un problema.

e-Commerce y sostenibilidad

Como se viene anunciando desde que comenzó la pandemia, el comercio electrónico ha crecido exponencialmente. El aumento de la demanda que comenzó durante el confinamiento de 2020 se ha mantenido después del fin del mismo.

En este sentido, los cambios en los hábitos de los usuarios han mostrado una tendencia hacia un consumo cada vez más rápido. Se quiere comprar en un solo clic y recibir el artículo en casa prácticamente ya y sin costes de transporte. El reto para este 2022 es concienciar a los consumidores sobre los efectos de esta forma de consumo para que sepan que no es sostenible a largo plazo y que tiene unos altos costes medioambientales.

Por eso, muchas empresas están adoptando medidas que les permitan reducir costes y cumplir con estrategias verdes. Por ejemplo, utilizando un transporte consolidado en el que se comparte el espacio trasladando diferentes mercancías, lo que hace más eficientes los trayectos.

Materias primas y alternativas

La falta de suministros y la inaccesibilidad a ciertos elementos ha provocado un aumento del precio de las materias primas. Con un encarecimiento de más del 60% (llegando a duplicar esta cifra en algunos materiales como la madera, que ha aumentado su precio en torno al 125%), la producción se está viendo afectada en todo el mundo.

Se espera que este nuevo año se puedan equilibrar los niveles de fabricación para que los productos no continúen su escalada de precios y así controlar la inflación. En algunos casos, ya se están planteando soluciones alternativas utilizando otras materias que permitan la continuidad de las cadenas logísticas

Por ejemplo, ante el ya mencionado encarecimiento de la madera, se ha propuesto la producción de palets de plástico. De esta forma, se conseguiría un ahorro de costes, agilidad en el transporte de mercancías y mayor resistencia y durabilidad.

Aunque pueda parecer que emplear un material como el plástico es una solución menos sostenible, lo cierto es que, a medio y largo plazo, se trata de una alternativa respetuosa. En primer lugar, porque esa mayor durabilidad permite que no sea necesario producir pallets con una gran frecuencia. Y, en segundo lugar, porque el plástico tiene la posibilidad de ser reciclado y reutilizado.

Impacto económico de la crisis de suministros

La tormenta perfecta que vive el mundo está teniendo un claro impacto negativo en la economía española. Las previsiones de crecimiento del PIB se han visto lastradas por la crisis de suministros, la inflación y el encarecimiento de la luz y el gas natural.

Se espera que en 2022 todos estos efectos negativos de las cadenas logísticas a nivel global provoquen la disminución de la tasa de crecimiento del PIB español entre cinco y nueve décimas. Esto equivaldría a una cuantía en torno a los 11.000 millones de euros.

Gran parte de reducción de las estimaciones se debe al gran impacto que está tiendo la falta de semiconductores y microchips en el sector del automóvil. Esto está provocando una menor facturación en una industria que ocupa una posición importante para la economía española en su conjunto.

En conclusión, es innegable que la crisis de suministros está teniendo y tendrá un fuerte impacto en 2022. Sin embargo, se prevé que a lo largo de este año se introduzcan cambios y soluciones que contribuyan a mejorar las cadenas logísticas y permitan su recuperación.